Aspectes neurològics i conductuals

Desarrollo psicomotor

El retraso en la adquisición de habilidades motoras y del lenguaje, aunque variable, forma parte del cuadro clínico del SW. En los primeros años suelen manifestar especialmente problemas de equilibrio, de la coordinación del movimiento y de la orientación espacial, tanto objetivos como subjetivos.

Presentan dificultad para valorar la distancia y la dirección, lo que afecta la psicomotricidad global y de las manualidades finas. Los niños son algo hiperactivos aunque estos síntomas tienden a mejorar con la edad.

Su personalidad y comportamiento habitual vienen caracterizados por la afectuosidad y gran sociabilidad. Tienen algunas dificultades de relación con otros niños y presentan propensión a relacionarse con adultos. Su carácter es algo frágil, sobre todo en los primeros años. En la adolescencia manifiestan más problemas de relación y pueden presentar trastornos del sueño. Su comportamiento es muy extrovertido asociado a una gran sensibilidad y, por consiguiente, a una fácil perturbabilidad.  

Debido a estas características, es recomendable el apoyo psicológico reforzando la autoestima.


Patrón cognitivo, comunicativo y del lenguaje

Los aspectos cognitivos se caracterizan por un retraso variable, normalmente en el rango del retraso mental moderado a ligero (CI medio en torno a 60). El retraso del lenguaje inicial tiende a recuperarse a los 3 ó 4 años y adquieren un lenguaje relativamente adecuado, con buena expresividad pero carente de contenidos. El CI verbal casi siempre es mayor que el CI manipulativo.

Las personas con SW tienen capacidad de aprendizaje y debe intervenirse con apoyos educativos, cognitivos y lingüísticos. Tienen una buena memoria, sobre todo auditiva, aunque su capacidad de concentración es escasa y requieren un control y apoyo continuo.