Malacriança (temperament/rebequeries)

Algunos niños tienen frecuentes, y en algunos casos, severos ataques de malacrianza cuando se frustan, cuando buscan atención o no consiguen lo que quieren.

Pataletas y comportamiento agresivo hacia otros le ocurren a niños jóvenes, adolescentes y adultos jóvenes. Y, como cualquier padre sabe, no está limitado a niños con dificultad de aprender o con incapacidades! Un manejo firme y consistente es importante cuando se trata con pataletas.

Es importante hacerle saber al niño que no se le va a ceder a su pataleta y que no se le va a prestar atención hasta que se calme. Después de todo, la mayoría de las malacrianzas son por atención.Ud. debe observar al niño/adulto cuidadosamente cuando tiene el ataque y debe tratar de identificar la situación y los eventos que causaron el ataque. Por ejemplo, si Ud. encuentra que el miedo a algún evento en particular, o ruidos altos, o la provocación por otra persona causan los ataques, entonces Ud. debe tratar de anticipar estos y dirigir la atención del niño a algo distinto antes que otro ataque se precipite.

Otra manera efectiva es remover al niño, por ejemplo, sacando al niño del cuarto o habitación, y haciéndole saber sin lugar a dudas que no va a volver con el resto de la familia hasta que se calme. Es importante adoptar exactamente la misma técnica cada vez que el niño tenga un ataque, ya que si Ud. no es consistente sólo confundirá al niño. Tan pronto se tranquilize, vaya y alábelo por haberse tranquilizado y permita que se vuelva a unir a la familia. Al principio puede que el comportamiento empeore. Pero si Ud. insiste que el niño se quede en su habitación y lo ignora hasta que se tranquilize, el aprenderá que las pataletas no van a conseguirle nada, y la frecuencia y severidad disminuirán.

La misma técnica se puede aplicar a otros comportamientos indeseables para controlarlos, tales como cuando pega a otros niños, muerde o rompe cosas.